Rehabilitación de la rúa caramoniña, el parque de Santo Domingo de Bonaval y 5 viviendas para artistas en Santiago de Compostela.

 

Panel 01
Panel 1: propuesta general
Panel 02
Panel 2: Intervención en el parque de Bonaval
Panel 03
Panel 3: Intervención en las 5 viviendas para artistas
Panel 04
Panel 4: Detalles constructivos

Año: 2020

Lugar: Santiago de Compostela

Autores: Eva Niño Mendizábal, Elia San Román Vázquez, Carmen Carral Pérez

Autor del encargo: Concurso de Arquitectura Richard H. Driehaus

PRIMER PREMIO

Publicación de propuestas ganadoras: https://www.driehauscompetition.com/edicion-2019-2020/#

Artículo en El correo gallego: https://www.elcorreogallego.es/santiago/la-rua-caramonina-del-futuro-casas-con-patios-ingleses-para-artistas-y-estudiantes-KA3736950

El municipio de Santiago de Compostela fue seleccionado por el Jurado del Concurso por buscar rehabilitar un área de su centro histórico hoy infrautilizada, poco accesible y mal conectada con el resto del tejido urbano. Este ámbito alojó en su día viviendas unifamiliares que iban escalonándose a lo largo de la Rúa da Caramoniña. Se conservan aún los muros de estas casas y una serie de huertas traseras aterrazadas, recientemente recuperadas e incorporadas al espacio público.

Se proponía en el enunciado la recuperación de las construcciones existentes para destinarlas a viviendas temporales para estudiantes y artistas, conectando este ámbito con el vecino parque de Santo Domingo de Bonaval, que hoy presenta una fachada ciega hacia esta vía. Dentro de este parque se podía intervenir tanto en una construcción adyacente al muro septentrional del parque, de la que queda en pie sólo sólo su estructura portante, como en un edificio propiedad del ayuntamiento situado junto al actual Centro Gallego de Arte Contemporáneo. Este edificio es utilizado en la actualidad únicamente como almacén. Estos últimos espacios pueden destinarse a usos complementarios al de las viviendas rehabilitadas, tales como talleres para artistas o espacios de trabajo.

La propuesta parte del increíble poder de atracción que tiene hoy en día la rúa Caramoniña, que anclada en el tiempo, se desarrolla entre  los restos de los muros de las viviendas históricas, restos de bancales de piedra, el muro de piedra, la vegetación y el agua. Situada entre unas huertas históricas rehabilitadas por Ábalo y Alonso en 2015, las viviendas realizadas en 2009 por Víctor López- Cotelo al final de la calle, el potente muro del parque de Bonaval, los alrededores del museo gallego de arte contemporáneo, diseñado por Álvaro Siza y el convento de Santo Domingo de Bonaval. Para ello se ha querido conectar el trazado histórico de la calle con el parque, siguiendo  las trazas de las muras perpendiculares a la rúa que regulan la geometría ideada por Aguirre y Siza en el parque de Bonaval y que continúan en las terrazas de las huertas al otro lado de la calle.

Se utilizan estas trazas para llevar a cabo las dos conexiones con el parque: Una primera conexión prolongando el trazado de las escaleras de la primera terraza del parque prolongándose en una pasarela de madera que cruza la calle hasta las huertas y otro acceso a través de las bucólicas ruinas del edificio de los arcos situado en la segunda terraza del parque. En este punto se consideró importante la “no” intervención en las ruinas del parque, ya que son parte importante del recorrido del parque. El objetivo es crear un jardín continuo que una el parque de Bonaval y las huertas mediante este nuevo espacio verde que constituye la rúa Caramoniña.

Las viviendas de la rúa Caramoniña se encuentran actualmente en ruinas. Para su rehabilitación se ha estudiado el tipo de “vivienda del rueiro” en Santiago de Compostela, en el cual, las viviendas se alinean con la calle dejando las huertas en la parte posterior. Los muros de medianera dan resistencia al conjunto, mientras que en los muros de las fachadas se abren los huecos alineados en dos o tres ejes según la anchura de la fachada. Las escaleras se apoyan en las medianeras ya sea de forma transversal o paralela a las mismas. Las chimeneas, situadas en las fachadas principales en estos casos, marcan la presencia de las cocinas y los espacios de servicio de las viviendas, abriendo los espacios vivideros hacia las huertas a través de unos patios ingleses realizados siguiendo la geometría de las muras históricas de las mismas. De esta manera podemos realizar una distribución moderna y multifuncional en convivencia con los invariantes arquitectónicos del tipo histórico.

Los talleres se sitúan en las inmediaciones del Centro Gallego de Arte Contemporáneo, una zona mucho más accesible. Para ello se rehabilitan el espacio en el número 1 de la calle y el almacén situado en el acceso del parque entre el museo del Pobo Gallego (antiguo convento de Santo Domingo de Bonaval) y el Centro Gallego de Arte Contemporaneo.

El uso de técnicas sostenibles de la arquitectura tradicional es esencial en este proyecto. Se recuperan los huecos con carpinterías al exterior con tornalluvias que los protegen, los balcones monolíticos de granito, las carpinterías de madera, las lareiras y chimeneas características, los revocos de cal que protegen de las inclemencias a los muros de mampostería, las escaleras y forjados de madera y los sillares en elementos de cornisa o de remate de huecos.